Diciembre de 2008 .
novedades

 

Español Neutro

Hablar en neutro da la posibilidad de comunicar en el mundo de habla hispana sin identificar el origen del hablante.

Matizar

La referencia a este término es tan frecuente como difusa. Esta metáfora cromática hace referencia a la Carga subjetiva de las palabras. Para pronunciar con solvencia esos "matices"...

 

matizar
 

La referencia a este término es tan frecuente como difusa. Esta metáfora cromática hace referencia a la Carga subjetiva de las palabras. Para pronunciar con solvencia esos "matices" tenga en cuenta lo siguiente:

Matiz: se alude con este término a diferentes características de los rasgos retóricos como las que califican los términos: seria, metálica, sugestiva o militar; y también arriba o abajo, y matizada o lineal, entre otras categorías, propias de los distintos lugares en donde se trabaja con la voz.

Como estas escalas de valor, creadas en el afán de identificar a los rasgos, pueden resultar confusas, vamos a aclararlas ordenándolas de acuerdo con lo que definimos como carga subjetiva.

Carga subjetiva: Cada vez que alguien toma palabras y las organiza para decir algo, las carga de subjetividad, es decir, las relaciona consigo. Las palabras hablan de quien habla.
Si usted dice - te amo -, está transmitiendo el significado textual de las palabras, información sobre lo que para usted significan, sobre la circunstancia en que las dice, sobre quién las dice (usted), sobre quien las recibe e incluso para qué las dice (intención). Todo eso y más aún.
La palabra – enorme - referida a un elefante, define a la persona que la dice de acuerdo a cómo lo hace (cómo suene): cuanto más enorme sea el elefante, más pequeño será el sujeto con relación a él.
De esa forma, al tomar el lugar de narrador, si usted se refiriese al elefante de diferentes maneras, estaría al mismo tiempo definiendo de distintas maneras a ese narrador.

También hablan de quién habla, los rasgos que comparten las voces de los/as locutores/as de algunas emisoras de radio que, a partir de directivas de la empresa, se identifican con un estilo. En ese caso los rasgos hablan de un sujeto, que no es quien pone le voz, sino el propio medio.
En ese mismo sentido, algunos rasgos de la locución informativa hablan del servicio de noticias y algunos rasgos de la locución publicitaria hablan del producto o la empresa. Entonces, si bien todos los rasgos retóricos son subjetivos, no todos refieren al mismo sujeto.

Resumiendo: cuando usted pone su voz al servicio de una palabra, define cómo es usted, y también el lugar desde el que está hablando, o sea, quién habla. Esa información conforma lo que llamamos carga subjetiva, y la parte que nos ocupará en la retórica de la voz es la que puede ser oída, que encontrará en los rasgos retóricos.
Le llamamos carga porque su mayor o menor peso (presencia) en la voz transmitirá mayor o menor cantidad de información sobre el sujeto, dentro de una escala que va de la objetividad a la sobreactuación.
Por una cuestión práctica le llamaremos a la carga subjetiva que contenga menos datos sobre el sujeto, baja, y a la más densa, alta.
El sonido textual al que se hacía referencia en el comienzo del capítulo puede ubicarse en el extremo objetivo de la escala (grado cero), en la medida que la objetividad sea posible.

Cuando los creativos o productores llamen a la locución: lineal, se referirán a una locución puramente informativa, de baja carga subjetiva, y cuando llamen a la locución: matizada, se referirán a una locución de alta carga subjetiva.
Y cuando se sugiera que se haga una locución más sugestiva o más vendedora o más gato, militar o heavy. Estarán pidiéndose distintos sujetos, en la carga subjetiva de la locución.

Enfasis: dentro de la carga subjetiva, hay una categoría especial que corresponde al énfasis.
La definición general del término concluye que enfatizar es: explicar, o sea, dar muestras con vehemencia de lo que significa para uno la palabra o la situación.
El amor tiene un significado para cada sujeto que incluso cambiará en cada momento de su vida, pero puede decidir expresarlo en esta circunstancia con mayor o menor “fuerza”.
Cuando los creativos o productores piden que se haga una locución más “arriba” o más “abajo”, muchas veces estarán pidiendo que le dé mayor o menor énfasis. Por ejemplo: hacer más arriba una publicidad de lotería implica exteriorizar aún más la alegría que deja trascender la voz, ante la buena nueva de una chance para hacerse millonario/a. En el otro sentido, una locución más “abajo” puede hacer referencia a una intención más tranquila, seria o relajada de dar cuenta de esa alegría.

No se trata entonces de regular la cantidad de alegría sino la fuerza con la que se la muestra. Ninguna lotería aceptaría que sus locuciones fuesen tristes. La diferencia entre los juegos es que “venden” la emoción de distinta manera. Y parte del rasgo que define esa manera está dado por el énfasis.

La presencia del énfasis en la carga subjetiva, puede oírse como la exageración de los rasgos.

Del libro: Locución El Entrenador Personal de Alejandro Guevara, Ed. Galerna, Buenos Aires

Consultas en: 011 4371-0644 o vía email a informes@locucioniberoamericana.com

 

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